CUANDO EL EMBARAZO NO LLEGA


Parece que QUEDARSE EMBARAZADA es algo muy sencillo. Que con decidirlo, todo está hecho. Que es como ir al súper a comprarse cuarto y mitad de chóped. Vas. Te lo compras. Todos contentos.

Quizás sea así para algunas personas. Pero por lo que leo por ahí, no es así para todas. Para mí no lo fue y la verdad, no lo esperaba. La bofetada de realidad fue brutal.

Tampoco es algo de lo que se hable. Bien porque no está socialmente aceptado, bien porque si no se habla de ello no existe… esto me recuerda a cuando mi madre habla, no siempre, pero sí alguna vez, de “eso” que le ocurrió a papá…

“Papá murió, mamá” eso me dan ganas de decirle, pero ella no soy yo y quizás para mí sea menos doloroso utilizar la palabra muerte que para ella. Quizás sea su mejor manera de llevarlo y yo lo respeto. Aunque también tengo que decir que ha dicho alguna vez, mientras ve una autopsia en CSI donde están pesando un cerebro : “ Eso también se lo harían a papá ¿no?” A la vez que se come unas mandarinas, que dicho sea de paso, le gustan mucho. Con mi madre nunca llego a grandes conclusiones en realidad…

La fruta preferida de mi madre.

Retomando. También puede ocurrir que no tengas a nadie a quien contárselo… El caso es que los abortos ocurren en un porcentaje muy elevado, pero yo no lo sabía hasta que me pasó. Y entonces lloré mucho y tuve miedo.

Porque no te lo esperas y además porque se desencadena un halo de negatividad mezclado con una multitud de preguntas.

Y no puedes dejar de pensar en ello y “googlear” como si no hubiera mañana: abortos, tipos de abortos, síntomas de aborto, manchado durante el embarazo, colores, texturas… y obviamente nunca encuentras nada adecuado para tu situación. Es más, encuentras más preguntas sin resolver que resueltas.

Tampoco ayuda que te traten como el culo cuando vas a urgencias por primera vez… y por segunda.

Fui sola. Algo dentro de mí me decía que iba a salir de allí “no embarazada”. Me atendió una gine agradable sí, pero había una tipa allí, una auxiliar de enfermería, de esas viejas (sí, vieja despectivamente, porque la tipa esa me cayó muy gorda), pero vieja que estaba allí plantada mucho antes que la primera piedra del hospital. De esas con mucha mala leche y desconocimiento absoluto del significado de la palabra empatía. De esas a las que le “molestas”. De esas que me cargaría del sistema público de salud, y de cualquier sistema en realidad. Malaaaaaaaaa…

En fin. Me hicieron una inspección, como a los edificios y sangraba mucho. Mala señal. Aun así, me hicieron un test de orina, y la vieja, con su mala leche:

  • ¿Cuando fue tu última regla? - Mientras se lo decía sacó la ruedita esa que te calcula el tiempo de embarazo.
  • Pero si no ha pasado nada de tiempo!! (Abriéndome los ojos como si le fueran a echar gotas) - ¿Por qué os empeñáis en haceros las pruebas tan pronto?

Y mientras revisaba el test varias veces, nos miraba a mí y a la doctora negando con la cabeza con desdén y diciendo:

  • Es que aquí no se ve nada, nada. Que no, que no…

Aquí la vieja cuando era joven.

¿Cómo saldrías tú de una consulta así? Yo salí hecha una mierda.

Y me volví a quedar embarazada, pero no hubo lágrimas de alegría y abrazos y emoción, solo un “habrá que esperar”. Esperamos poco.

Segunda visita a urgencias. De nuevo sola, sangrando.

Dos gines, con poco tiempo en la profesión pero con todo su derecho a estar allí y coger experiencia y seguir aprendiendo y creciendo, me atendieron muy educadamente. Después de la exploración, me hicieron una eco vaginal y mientras me la hacían, hablaban como si yo no estuviera allí.

  • ¿Ya le has dicho que no se ve nada?
  • No tía, todavía no.
  • Pero ¿tú ves algo?
  • No tía, no.

Y yo allí, con el chisme dentro, escuchando la conversación a la perfección y cayéndoseme las lágrimas, por todo. Y encima, por allí pasaba más gente que en el metro en hora punta. Pero no en el metro de Madrid, no, no. Eso era el metro de Japón por lo menos. ¡Joder! Qué situación más incómoda. Toda ella, entera.

Me despidieron con un: “Es normal, mujer”

Normal no es. No. Me niego. Y la culpa de todo la tienen los americanos.

Ellos y sus películas románticas. Como esa en la que eres una muchachita humilde de un pueblo de Winsconsin. Llevas un vestido vichy de color blanco y rojo y zapatillas Victoria. Y como es la feria anual del ganado, todos los vecinos salen con sus puestos de limonada y tartas caseras de manzana, que han enfriado en el alféizar de la ventana de su preciosa casa con jardín. Y estás hasta las trancas por el guaperas del pueblo, que es hijo del alcalde, que te gusta más que comer con las manos aunque está un poco desviado del buen camino. Pero os enamoráis con solo un cruce de miradas y os casáis, y, en la noche de bodas ¡Bam! Embarazo al canto, porque justo, justito 9 meses después de la noche de bodas, tenéis un churumbel. En tan solo un disparo…

Estos yankis llevan mucho años metiéndonos todo esto por los ojos, y claro, vas tú y te lo crees. A la primera, claro, claro…

Y ahora en serio, NO ERES LA ÚNICA, NO ERES UN BICHO RARO Y PUEDES SENTIRTE MAL TODO EL TIEMPO QUE NECESITES.Todos tenemos nuestro tiempo y la gente debería respetarlo. Yo, sí te entiendo. Y si estás en le proceso, te mando todo mi amor y todo mi apoyo.

El caso es que yo no me puedo quejar, al final, Dani llegó después de otros dos abortos, con un LEGRADO en el tercero, que es un rollazo. Además sabes que todo esto me hizo concienciarme con lo que como y con lo que me pongo en la piel, y asomaron la cabeza Vitanta y mis CREMAS PARA BEBÉS… Por cierto, ¿aún no sabes que BUSCO EMBAJADORAS para mi marca? Tengo un post donde hablo de las condiciones. Léelo aquí.

¿Has tenido alguna experiencia parecida? Cuéntamelo en Instagram.

Un besoso fuerte.

Sonia.


2 comentarios para "CUANDO EL EMBARAZO NO LLEGA"

#731 Oli el (17-09-2019 13:59:35)
Hola, yo acabo de pasar por mi segundo aborto espontáneo en 3 meses. En mi caso no fui a urgencias, fui al médio de cabecera que me confirmó que no había embarazo... el caso es que aunque ya tengo cita para el ginecólgo para ver que todo está bien, estoy pasándolo regular porque me planteo de todo, si podré o no ser madre junto a mi marido, si es normal, si no lo es... si será por algo que como o dejo de comer, o etc etc etc... Veo que tú todavía tuviste que pasar otros dos abortos pero finalmente lo lograste, ojalá me pase igual. Un saludo.
#733 SONIA el (17-09-2019 17:20:16)
Mi querida Oli. No te voy a decir que se te van a quitar los miedos y que todo será como si nunca hubiera pasado nada... algo se queda dentro de nosotras, la incertidumbre, las dudas, los "y si..." Generalmente, cuando conseguimos el embarazo (que también llega en un alto porcentaje, aunque tarde más) no podemos ser la alegría de la huerta, nos llenamos de inseguridades, pero como te digo, no hay que desesperanzarse. Mi Dani llegó a la quinta y si embargo Sofi llegó como si nada. Todo mi ánimo y mi amor. Cuando necesites una orejitas, aquí estaré o en Instagram, donde tú quieras. Te mando el mayor de los abrazos.

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